19 de mayo de 2009

Con dos cojones

El grupo Los Muertos de Cristo se quedaron a gusto con este discurso que soltó el cantante justo antes de tocar "La gran estafa del rock and roll" en el Derrame Rock de 2003. No se me ha ocurrido nada mejor que "con dos cojones" porque lo cierto es que hay una gran carencia de los mismos en lo que se refiere al panorama musical. Y, para qué negarlo, en general también. Si no, preguntémonos cuántas veces hemos tenido que pasar por el aro en distintos momentos de nuestra vida personal, académica o profesional. Cuántas veces se nos ha intentado callar, reprimir parte de lo que somos, hacer mirar hacia otra parte en situaciones que nos repugnan.

Me gusta este grupo porque le echan huevos a todo lo que hacen, que en su caso es música. Pero también me gustan todos aquellos que levantan la voz. Quien se enfrenta a un profesor que tiene una actitud despótica; al que se encara a un jefe que le putea porque se cree un diosecillo al haber conseguido un cargo miserable dentro de una empresa repleta de otros cientos de cargos miserables; a que le llama la atención a los abusones de barrio, que se aprovechan de otro en el transporte público; al que le grita a alguien que está tan alcoholizado (y alienado) que su idea de fiesta el sábado por la noche es destrozar un mobiliario urbano que es de todos.

Bien por todos ellos, por haber tenido un par. No permitamos que nadie nos imponga quién debemos o no ser.

18 de mayo de 2009

Musicalmente obviados

¿Qué pasa con el Viñarock que queda en la conciencia popular como una cosa para "acabados"? Bueno, eso de conciencia popular también es un decir porque si hiciéramos una encuesta no sé cuánta gente sería capaz de decir qué es exactamente el Viña. Para los que no lo sepáis, el Viña es una festival de música nacional (web oficial), básicamente rock, rumba y este año mucho hip-hop, que se celebra en el pueblecito albaceteño de Villarrobledo.


Es una acampada a gran escala, entre viñas, pinos, bastante basura y (normalmente) buen royo. Esto último a mucha gente (acabada, sí) se lo dan las drogas, para qué negarlo. Nosotros mismos acampamos sin querer al lado del punto logístico central de distribución de ketamina. A pesar de eso, no acabo de entender el vacío informativo alrededor del festival. A parte de alguna noticia suelta (como ésta de Europa Press para Albacete), la verdad es que no he encontrado una triste mención en casi ninguna parte. Y me parece triste para nuestra música ya que el pastel mediático de festivales lo cumplen otros como el Sonar, el Primavera y sobretodo el FIB, los reyes del indie extranjero.

Lo que se hace aquí, como normalmente ocurre, queda relegado a estos "acabados" (siento la repetición, pero es que cuando me lo dijeron me dolió en el alma verme englobada en esta categoría de politoxicómanos). El Viña tiene un escenario exculsivamente dedicado a grupos noveles de Albacete, cuenta con la buena voluntad de los vecinos del pueblo que nunca han dedicado una mala palabra a los asistentes (a pesar de la cantidad de basura y molestias que se ocasionan) y las ganas de pasarselo bien del público a pesar de las penalidades que pueden echársete encima.

Nunca he escuchado un "el año que viene ya no vuelvo" cuando las duchas están llenas, o cuando llueve a cántaros y se suspenden todos los conciertos de la noche o cuando el vecino de al lado se hace con un megáfono e invita a todos a gritos a irse a las cinco de la mañana a una rave en su nave. Y serán las drogas... o la música. Lo cierto es que a mí la electrónica minimalista sueca no me motiva tanto, pero lo que está claro es que debe dar más dinero.

16 de mayo de 2009

Wellerismo

Es interesante esto de los wellerismos. Aquí van uno de cosecha propia y el otro que siempre repetía mi abuelo:

Dios los cría... y su padre los mantiene.
Nunca digas "de este agua no beberé", ni "este cura no es mi padre".

13 de mayo de 2009

¿Quién se puede llamar artista?

El viernes pasado fui a la exposición de fotografía de una amiga mía (ver blog de la Bombeta). Era la primera que hacía y, como es natural, estaba exultante. Desde aquí le mando un abrazo muy fuerte y, como le dije, espero que sea la primera de muchas otras.

Una de las cosas que más me interesó es la reflexión que ella misma hizo acerca de lo que es ser fotógrafo. ¿El hecho de tener un título, una buena cámara y algo de técnica es suficiente para llamarse fotógrafo? ¿Lo es para llamarse artista? Las fotos de la exposición estaban hechas una cámara bastante chapucera y a pesar de eso había luz, había magia en cada una de las visiones de Formentera que había plasmado.

Y eso me llevó a pensar... ¿realmente después de cuatro años de carrera tendré la cara de hacerme llamar periodista? No quiero entrar en la crítica al sistema universitario y demás, pero no me siento más periodística ahora que hace tres años. ¿Por tener un título, unas prácticas externas no remuneradas y Microsoft Office seré realmente periodista? Al menos, creo que tengo una mirada, un enfoque... pero hay días en que dudo incluso de eso.

11 de mayo de 2009

Sólo en Manhattan...

Como en la Gran Manzana todo es posible, me han llegado noticias que mi personaje experimentó un encuentro surrealista que no dejó indiferente a ninguno de los dos. Efectivamente, esto ocurre en uno de esos capítulos descarte de la sexta temporada de Sexo en Nueva York, mientras Carrie se encuentra indecisa acerca de su relación con el Ruso. No lo he podido ver entero, pero al parecer, ella debe hacerse cargo de Milou, el perro de su editora de Vogue, Enid. Y entonces tiene lugar un interesante diálogo (que, por supuesto, sólo es un monólogo interior de ella), os lo dejo aquí...

Carrie: Vaya, parece que eres un sabihondo. ¿No crees que realmente pueda encontrar un futuro fuera de Nueva York? Él me gusta realmente, y está dispuesto a ofrecerme un futuro en París, cosa que Big jamás me ofreció.
Milou: Guau
Carrie: Sí, es verdad. Él no quiere tener más hijos, pero yo ni siquiera estoy segura de quererlos algún día. ¿Debo sacrificar todo lo que tengo con el Ruso esperando que finalmente aparezca ÉL? ¿No es un poco infantil por mi parte?
Milou: Guau, guau
Carrie: ¿Tú también estás en mi contra, no?
Milou: Guau
Carrie: Me da igual. Me da igual que me mires con esos ojitos de perrillo inocente, yo sé cómo sois los hombres y tú no eres diferente... Eh, eh tú, deja esas sandalias... Oh, no... Son de Jimmy Choo, ohh! Me costaron 800 dólares...



La verdad, yo aún no sé por qué descartaron el capítulo... xD

Personajes

Carrie Bradshaw es el personaje protagonista de la famosa serie norteamericana Sexo en Nueva York. Para los que no la conozcáis (también podéis ver su bio ficticia aquí), Carrie es una mujer de treinta y tantos, soltera (y orgullosa), neoyorquina de adopción que representa un nuevo estereotipo de mujer del siglo XXI. Junto a sus tres amigas, la protagonista de la historia define a partir de sus escarceos (normalmente sexuales, pero a veces amorosos) y los de sus amigas la complejidad emocional de las relaciones de pareja de la clase media alta de Manhattan que ya ha pasado los 30 años.




Ser soltera es un estigma social al que se enfrenta calzando Manolos (mucho le debe el señor Blahnik a Carrie) y con notables dosis de sentido del humor. Lo que siempre me ha gustado de este personaje es precisamente eso, su sentido del humor a pesar de la cantidad de situaciones ridículas, embarazosas, complejas o deprimentes a las que hace frente. Conmigo comparte ciertas neurosis y el hecho de que, en el fondo, lo único que desea es algo verdaderamente especial y auténtico (también tiene tan poca idea de cocinar como yo, solo que nunca se me ocurriría guardar jerseys en el horno).

Si alguna vez me sentara a tomar un Cosmopolitan con ella le diría que dejara de comprarse sandalias que no puede pagar, que ya tiene una edad para estar pagando los tomates a crédito...

4 de mayo de 2009

Mi héroe

Hace un par de semanas me puse La Guerra de las Galaxias y volví a ver con amor al que fue el gran héroe de mi infancia: Han Solo. Creo que Harrison Ford no es muy fan del personaje galáctico, a pesar de ser el papel que le dio la fama, pero el rostro de Solo será siempre el suyo. Rebuscando por la wwweb he encontrado el gran templo de la saga galáctica (ver freakipedia Star Wars) y me he enterado de que finalmente se casó con Leia, tuvo tres hijos y una vida más que ajetreada.

Pasé unos cuantos años enamorada de él. Más adelante seguí reconociendo a ese sinvergüenza, arrogante, en principio sólo preocupado por su bienestar pero finalmente comprometido con una causa noble en muchos otros héroes. Han es el Rick de Casablanca o el Portugués de El Mundo en sus Manos. Y quizás es un estereotipo, pero ¿y lo bien que funciona? Cuando alguien se pregunta por qué fallan las tres nuevas películas de la saga galáctica para mí la respuesta es obvia: falta un héroe en condiciones.